Marta Ortiz

Cuando me mudé de vuelta a Europa, os puedo asegurar que no eché de menos muchas cosas de Nueva York. Pero algo tan banal como un brunch tuvo cierto impacto emocional en mi persona. Qué snobismo, pensaréis muchos. Pero es que allí juegan en otra liga.

Poco a poco se han ido poniendo de moda en toda Europa. Esos huevos benedictinos con su salsa holandesa, o la tostada de aguacate, todo ello acompañado de su café y su copa de champagne (a mi es que el bloody Mary no me gusta nada).
Una mezcla de lo más rara cuando lo oyes pero que sabe a gloria los domingos de resaca.

Marta Ortiz

Gafas de Céline

Gafas de Céline

Si es cierto, que cuando me lo dijeron la primera vez, pensaba que me tomaban el pelo.

Pero es que, ¿quién come huevos revueltos acompañados con una Coca-Cola, una margarita y café? ¿Qué?

Al mudarme a Madrid, ya existían varios sitios a los cuales recurrir los domingos como un zombi viviente a comer unos huevos pochados, eso sí, sin quitarte las gafas de sol hasta finalizar el brunch.
Y hace poco me comentaron que en el Hotel Santo Mauro, tenían uno exquisito. Como buena amante de los brunch del domingo, aproveché la visita de mi madre a la capital para ir a probarlo.

Marta Ortiz

Partiendo de la base que el Hotel Santo Mauro es una parada obligatoria para cualquier persona que pise Madrid, ya sea para comer o tomar un aperitivo, ahora tenéis otra razón para ir. Para mi es como teletransportarme a mi ciudad favorita, París. Desde la exquisita decoración, hasta la cubertería, pasando por el servicio, es sin duda una experiencia para disfrutar en alguna ocasión especial.

Marta Ortiz

“Mamá, vamos a salir rodando” esa fue mi frase nada más ver seguido de un “sinceramente no se que elegir, me apetece todo” (hablaba el hambre voraz de la salida del sábado claramente).

Además del zumo y el café (esenciales en los brunchs), nos trajeron un cocktail de castaña que nos sorprendió gratamente.

Marta Ortiz

Además de la bollería, también habían tostadas con diferentes mermeladas, que obviamente fue lo primero en desaparecer.

De primero yo elegí las tortitas y mi madre los churros con chocolate (todo muy healthy señores).

Marta Ortiz

Que vivan los cheat days

De segundo, los huevos benedictinos gratinados no fallaron. Mi madre quiso ser más “tradicional” (según como se entienda el contexto de la palabra) y se pidió el cocido madrileño.

Marta Ortiz

Al cocido madrileño no tuve tiempo de hacerle foto, lo siento, llamadlo ansiedad post-churros.

Eso si, para el postre coincidimos, la tarta Sacher. Debo admitir que, como amante de la tarta de limón, me faltó una opción más acida.

Marta Ortiz

Un look cómodo y relajado

Marta Ortiz

Camisa de Laagam
Jersey de Zadig & Voltaire
Jeans de Zara
Zapato de Gucci

Get the look

Marta Ortiz

À la française

Gafas de Céline
Camisa de H&M
Trench de American Vintage
Jeans de Levi’s
Bolso de Chanel
Bailarinas de Pretty Ballerinas

 

Para el próximo brunch, me pondría algo más francés para acompañar el ambiente del hotel Santo Mauro. La gabardina es un esencial para esta temporada. Una prenda de entretiempo que se acopla a la perfección con cualquier look.

Como ya sabéis, estoy en Nueva York, la cuidad de los brunchs, ¡así que haré un post sobre mis sitios preferidos!